miércoles, 11 de diciembre de 2013

DANIEL EN EL FOSO DE LOS LEONES.

Daniel En El Foso De Los Leones.
En momentos difíciles, donde las pruebas, los desengaños, las enfermedades tratan de quitarnos la confianza en el Señor, ojalá siempre podamos recordar a Daniel, un Joven que fue llevado cautivo a Babilonia y pasó miles de pruebas y nunca dejo la oración. Cuando conspiraron contra el por envidias, el rey llevado por un edicto que prohibía orar al Señor,  Jehová el Dios de Israel,  firmó ese edicto que no podía ser revocado   y  Daniel sin pensar en las consecuencias de muerte que le podía traer desobedecer la ley de los hombres, Oró fervientemente y a ventanas abiertas. Sabía que el Señor lo defendería y así fue arrojado al foso de los leones y el rey llegó a llorar por la vida de Daniel porque era irreprensible y el rey lo valoraba mucho. Esa madrugada fue al foso y lo halló parado y los leones dormidos.
6: 22“Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo. 23. Entonces se alegró el rey en gran manera a causa de él, y mandó sacar a Daniel del foso; y fue Daniel sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él, porque había confiado en su Dios.” Daniel 6:22-23
El Rey Lloro Por Daniel.
6:14 “Cuando el rey oyó esto, se puso muy apesadumbrado y resolvió librar a Daniel. Hasta la puesta del sol hizo todo lo posible para ponerlo a Salvo,”
Cuando un hombre de Dios es sometido a una prueba a causa  de la intriga, injusticia, trampa o artimañas que otros provocan para derribarlo a causa de las envidias como lo hicieron los sátrapas o gobernadores con Daniel, Nuestro Señor va a estar siempre en control de la situación y nos guiará para ayudarnos a salir salvos de la misma como salió Daniel. El rey Darío lloró por Daniel, Cuanto más el Espíritu Santo orará  por nosotros con gemidos indecibles para guiarnos a una salida de todo  y entonces seremos fortalecidos y daremos la gloria a Dios.
Por esto es mejor obedecer a Dios y no a los hombres.
Daniel No Era Un Pusilánime.
7. Todos los gobernadores, magistrados, sátrapas, príncipes y capitanes del reino han acordado por unanimidad pedir a su majestad, que promulgue un edicto real, y que lo confirme, ordenando que cualquiera que en los treinta días siguientes demande el favor de cualquier dios o persona que no sea su majestad, sea arrojado al foso de los leones… “ 9. El rey firmó el edicto y la prohibición. 10. Y cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, abrió las ventanas de su alcoba que daban hacia Jerusalén, y tres veces al día se arrodillaba y oraba a su Dios, dándole gracias como acostumbraba hacerlo.”
Este pasaje nos anima en gran manera, Daniel no era un hombre pusilánime, cobarde, temeroso. El sabía bien en el Dios que confiaba. Como cristianas debemos aprender a pedir como el salmista en
El salmo 86:11 “Enséñame, Señor, tu camino, para que camine yo en tu verdad. Dale firmeza a mi corazón, para que siempre tema tu nombre.”
Esto solo puede suceder en una intima comunión con Dios y la continua oración  por el gran amor al Señor Jesús que dio su vida por nosotras. Tener la convicción y firmeza en una sola postura aferradas a la palabra de Dios, ese debe ser nuestro único edicto sellado con la sangre de Cristo.








Dios nos ayude y nos bendiga
Mirta Barolo de Acuña.

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