sábado, 10 de agosto de 2013

LLAGAS

Llagas Como el pájaro espino se interna en la espesa selva y con su pecho apoyado en una espina, expira, muere por hacer nacer de ese dolor una canción para romper el silencio de la selva y así deleitar a la naturaleza con su última canción de dolor preñada. Elevando su canto al cielo, iluminado de estrellas. Así, después de ser herida mi alma, camino por la noche llevando la espina que me desgarra; convirtiendo esa herida en una alabanza; alzando mis ojos al cielo voy a los brazos de Jesús, mi única esperanza. Allí encontré el bálsamo, la gracia, para perdonar a quien me lastimara, pidiendo perdón por esa alma, entonces un velo transparente venda mis llagas. no espero la madrugada, canto en la noche obscura , de mi alma. Autora: Mirta Barolo. Derechos Reservados

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